Investigadores del Instituto de Ciencias Fotónicas han desarrollado una célula solar inorgánica, procesada en solución a baja temperatura, que aseguran no es contaminante y se fabrica con materiales que abundan, lo que la hace más barata y sostenible.

 

Actualmente, las células solares inorgánicas más utilizadas en el mercado, las que aparecen sobre los tejados o en los huertos solares, están fabricadas con silicio, una producción que suele ser costosa y de alto consumo de energía, además de que los módulos producidos son voluminosos y de gran peso.

Como alternativa al silicio, existen células ultrafinas y más baratas a la hora de fabricar, pero que se componen de elementos tóxicos como el plomo o cadmio, o contienen elementos escasos, como el indio o teluro.

Los investigadores del ICFO, Maria Bernechea, Nicky Miller, Guillem Xercavins, David So, y Alexandros Stavrinadis, dirigidos por el profesor Gerasimos Konstantatos, han encontrado una solución a este creciente problema.

Los investigadores han logrado fabricar una célula solar semitransparente, procesada en solución y fabricada a bajas temperaturas, basada en nanocristales de AgBiS2, un material compuesto por elementos no tóxicos y que son abundantes en la tierra.

Además de demostrar que absorben bien la luz pancromática, estos nanocristales han sido diseñados para actuar como un medio eficaz en el transporte de cargas para células solares procesadas en solución.

Noticias Ambientales

Comentarios

comentarios